lunes, 25 de abril de 2016

¿Qué se siente al correr una media maratón? Así es como lo he vivido

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Ayer hice algo que, de verdad, nunca pensé que sería capaz de hacer: terminé mi primera media maratón. 21 kilómetros de emoción recorriendo las calles de Madrid, cuesta para arriba y cuesta para abajo (porque Madrid no es precisamente llana), y disfrutando del calor de la gente que salió a animarnos durante todo el recorrido.

Quién me iba a decir a mí, que hace tres años en mi primera San Silvestre me bajé en el kilómetro dos (sí, en la calle Serrano dije "esto es mucho para mí" y me fui andando hasta coger el metro en Atocha), que iba a conseguir correr 21 kilómetros seguidos. Así es como vivimos la fiesta del atletismo en Madrid.

Ayer más de 33.000 personas nos juntamos en Madrid para correr la EDP Rock 'n' Roll Maratón, Media Maratón y 10K. Tras meses de esfuerzo, de salir a correr con buen y mal tiempo, de correr en la cinta del gimnasio (¡horror!) y de complementar con Pilates y Yoga, este fue mi resultado.

La preparación previa a la media maratón

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Mi preparación comenzó allá por noviembre del año pasado, cuando decidí por impulso apuntarme a correr la media como un reto personal. Ya había participado en carreras de 10K, pero nunca había pasado de esa distancia; sin embargo, necesitaba un reto nuevo que me sacara de mi zona de confort y que me obligara a dar un poco más de mí. Así que dicho y hecho: de cabeza a la media maratón.

Por el camino corrí algunos 10K y 15K, pero si hubo una carrera que me enseñó lo que era sufrir (por pava) fue la carrera Villa de Aranjuez: un 10K en el que acabé deshidratada (en pleno diciembre para más INRI) y casi por los suelos.

¿Qué me enseñó ese 10K? Que la semana antes de la carrera hay que hacer dos cosas: descansar e hidratarse. Así que la semana previa a la media maratón la he pasado reposando (cayeron solo dos entrenamientos) y bebiendo agua como si me fuera la vida en ello.

Cómo fue la media maratón de Madrid

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La mañana se presentaba soleada y prometía calor, a pesar de los 8 grados en la salida, así que después de tomarme un café (sí, fui en ayunas porque es como suelo entrenar: una buena cena la noche anterior fue suficiente) y de beber mis últimos tragos de agua me planté los shorts y la camiseta de tirantes y nos fuimos rumbo a la salida.

Impresionaba ver a tantísima gente esperando con ilusión el pistoletazo de salida: había muy bien ambiente, de concentración (salíamos juntos los corredores de la maratón y de la media maratón) pero también de mucha alegría y energía.

Había procurado informarme de la altimetría de la carrera para no pegarme sustos: los cinco primeros kilómetros son una buena subida por el Paseo de la Castellana, un divertido tobogán en el 11 a la altura de Raimundo Fernández Villaverde, otra subidita en el 12 en Francisco Silvela, otra cuesta en el 14 en Ortega y Gasset y la última (y mortal) subida de Alfonso XII antes de entrar en el Retiro.

Me insistieron mucho en que reservar en los cinco primeros kilómetros era vital para llegar bien a meta, así que los subí muy tranquila. La verdad es que me sorprendió lo bien que iban cayendo los kilómetros en la subida, porque la Castellana impone mucho, pero casi sin darme cuenta estábamos ya cerca de Cuatro Torres. "Esto ya está hecho, ¡y voy muy bien!", los primeros kilómetros se dieron de lujo.

El tobogán de Raimundo Fernández Villaverde fue divertido, con tanta gente animando a los lados. Quizás un poco agobiante porque la calle se estrecha (es un puente que cruza la Castellana) y todavíamos corríamos juntos los maratonianos y medio-maratonianos, pero subí muy bien. Había colocado a mis padres en el kilómetro 16, así que solo pensaba que en 25 o 30 minutos podría verles y saludarles.

A la altura de la cuesta de Ortega y Gasset estaba un poco desesperada de tanto sube y baja, pero bueno, ¡ya solo quedaba una más!. LLegué al kilómetro 16, me paré unos segundos para saludar a mis padres y enfilé los últimos cinco que me llevarían hasta la meta. Y ahí empecé a flaquear un poco.

Encontré "el murito" de la media maratón

¿Recordáis que hace unos mese os hablé del "murito" de la media maratón? Pues ayer lo pude experimentar en primera persona. Los últimos cinco kilómetros de la media maratón son una vuelta completa al perímetro del Retiro y, aunque resulte difícil de creer, nunca en mi vida (aún viviendo en Madrid) había hecho ese recorrido.

Yo no veía más que puertas y puertas y más puertas (el Retiro tiene muchas, varias en cada uno de sus lados) y no entrábamos por ninguna. Me estaba empezando a desesperar y lo único que podía pensar era "con cabeza, corre con cabeza, las piernas van bien". La sensación no era de estar cansada físicamente, sino más bien de estar harta de correr y no llegar: a esas alturas llevaba casi dos horas desde la salida y me sobraba el sol, el calor e incluso la música.

La cuesta de Alfonso XII es un repecho de pocos metros, pero lo que sigue es un falso llano de casi un kilómetro que me agotó por completo. La cabeza ya no iba, la rodilla izquierda me empezaba a doler de verdad (¿recordáis que os conté de mi inestabilidad crónica de tobillo y cómo afecta a la rodilla?) y solo quería llegar. Por suerte, justo en la entrada del Retiro me esperaba mi chico, que me dio la energía que necesitaba para llegar cruzar la meta, solo unos metros más adelante.

Lo bueno, lo malo y lo mejor de la carrera

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  • Lo bueno de la media maratón de Madrid: por mi parte vi una muy buena organización, tanto a la salida como a la llegada y durante el recorrido. Quizás los avituallamientos siempre son algo caóticos porque hay gente que se para delante de ti o no te deja pasar... pero por parte de la organización estuvo todo muy bien. (Yo no utilicé el ropero, pero me dicen que estuvo bien organizado).

  • Lo malo de la media maratón de Madrid: juntar tres carreras tan multitudinarias siempre es un riesgo, y es cierto que en algunos tramos no se podía correr muy bien por la alta afluencia de corredores cuando las calles se estrechan. Quizás dos días distintos separando la maratón de la media daría más margen a los corredores.

  • Lo mejor de la media maratón de Madrid: a pesar de lo anteriormente dicho, para mí uno de los momentos más emocionantes de la carrera fue el momento en el que maratonianos y semi-maratonianos separaban sus itinerarios. Los gritos de ánimo entre nosotros, deseándonos suerte en nuestra carrera me pusieron la carne de gallina. Por supuesto, no me puedo olvidar de todas aquellas personas que salieron a animar a los corredores y a disfrutar con nosotros de la carrera: ellos hacen que en los momentos de bajón puedas seguir adelante. De corazón, gracias.

En resumen: valió la pena, seguro. Mi meta era terminar, y terminé en 02:08:06 según mi reloj, así que estoy mucho más que contenta. Hay mucho margen de mejora, claro, así que ya vamos pensando en próximo retos donde mejorar la marca. Una gran carrera (dura, pero muy bonita) que os recomiendo a todos.

¡Ya tenemos fecha para la EDP Rock 'n' Roll Madrid Marathon, 1/2 Marathon & 10K de 2017! ¡Volveremos a vernos las caras el próximo 23 de abril!

Imágenes y vídeos | EDP Rock 'n' Roll Madrid Marathon, 1/2 Marahon & 10K
En Vitónica | Entrenamiento Media Maratón

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